Chequeo integral
Salud del disco, estrés de CPU, GPU y RAM, temperaturas, batería, red y puertos, en una única pasada.
Bytechip Diagnóstico
Bytechip Diagnóstico analiza a fondo el estado de tu ordenador —disco, procesador, memoria, gráfica, temperaturas y más— y te entrega un informe claro con el veredicto y las recomendaciones. Todo sin tocar tus datos.

Por qué Bytechip Diagnóstico
Lo que antes requería media docena de programas distintos, ahora en una sola herramienta guiada paso a paso.
Salud del disco, estrés de CPU, GPU y RAM, temperaturas, batería, red y puertos, en una única pasada.
Cada equipo genera un informe con veredicto, puntos a revisar y recomendaciones en lenguaje claro.
Las pruebas de disco son de solo lectura. Nada se modifica salvo que tú lo pidas de forma expresa.
Arranca desde un pendrive en cualquier equipo, sin instalar ni dejar rastro en el ordenador del cliente.
Cómo funciona
El técnico se deja guiar por la pantalla. Cada paso prepara el siguiente y todo queda registrado para el informe.

Paso 1
Se rellena una ficha sencilla con los datos del cliente y del aparato. El equipo se identifica solo: marca, modelo, número de serie y componentes.

Paso 2
Tres perfiles listos para usar —Rápido, Estándar y Completo— y la posibilidad de activar o desactivar cada prueba por separado, con una estimación de tiempo.

Paso 3
Mientras corren las pruebas, una gráfica muestra las temperaturas en tiempo real y el panel lateral va marcando cada componente como correcto, a revisar o con fallo.

Paso 4
Lo que una máquina no puede juzgar sola: pantalla, teclado, touchpad, audio, cámara, puertos USB en directo y el arranque real de Windows. El técnico marca cada punto.

Paso 5
Al terminar, una pantalla reúne el veredicto global, la ficha del cliente, los puntos a tratar y las recomendaciones concretas. Todo se guarda listo para el informe.
Qué analiza
Un barrido completo del hardware, con los valores que de verdad importan para decidir si un equipo está sano.
Estado de salud, desgaste, sectores, horas de uso y velocidad de lectura. Solo lectura: no toca los datos.
Carga la CPU al 100 % para medir temperatura máxima y detectar pérdidas de rendimiento por calor.
Pone a prueba la tarjeta gráfica y vigila su temperatura bajo carga sostenida.
Verifica la memoria en busca de errores y comprueba su configuración y velocidad.
Salud real frente a la capacidad de fábrica y ciclos de carga, en portátiles.
Detección de adaptadores y comprobación de conectividad.
Enumera controladores y buses, y detecta en directo cada dispositivo que se conecta.
Analiza el Windows del disco sin arrancarlo: arranque, sistema de archivos y errores recientes.
Temperaturas en reposo y bajo carga, y revoluciones del ventilador.
Más allá del diagnóstico
Las tareas más habituales de una reparación, dentro de la misma aplicación y con todas las salvaguardas.

Estado del disco
Para cada disco, una tabla completa de atributos SMART con estado Bueno / Precaución / Malo, porcentaje de salud, temperatura, firmware, horas de uso y total escrito. La misma lectura que usan los técnicos, explicada con un semáforo.

Rescate de datos
Abre los discos del equipo en solo lectura, navega por las carpetas, previsualiza archivos y copia a un pendrive lo que haga falta. Ideal para salvar los datos del cliente antes de cualquier intervención.

Migración
Copia exacta de un disco a otro, sector a sector —perfecta para pasar de un disco mecánico a un SSD—. Con varias salvaguardas: el pendrive de arranque nunca puede ser destino, y hay que confirmar escribiendo la palabra clave antes de empezar.

Recuperar acceso
Cuando el cliente ha olvidado su contraseña, permite recuperar el acceso a una cuenta local de Windows. Cada uso queda anotado en la ficha del cliente —cuenta, fecha y nº de orden— como constancia de que fue un servicio autorizado.
Seguridad
La prioridad es no estropear nada. Por eso el diagnóstico y el explorador trabajan siempre en modo de solo lectura.
Las pruebas de disco y el explorador nunca modifican los datos.
Las acciones que sí escriben (clonar, copiar, recuperar acceso) exigen confirmación expresa del técnico.
El pendrive de arranque de Bytechip está protegido: no puede borrarse por error.
Cada sesión queda guardada con su registro, lista para el informe.
En el taller
No hace falta instalar nada en el equipo del cliente. Se arranca desde el pendrive y listo.
Se inserta el pendrive de Bytechip en el equipo apagado.
Al encender se elige el pendrive en el menú de arranque. En unos segundos aparece Bytechip.
Se sigue el asistente, y al terminar el informe queda guardado para el cliente.
Descárgalo desde GitHub, prepara tu pendrive de arranque y empieza a diagnosticar equipos con un informe claro para el cliente.
Nota técnica. Esta herramienta es de uso profesional. El borrado de contraseña de Windows solo funciona con cuentas locales (no con cuentas Microsoft ni discos cifrados con BitLocker) y queda registrado en la ficha del cliente. Las operaciones que escriben en disco —clonar y recuperar acceso— deben realizarse con la autorización del propietario del equipo.