Las señales suelen ser claras: tu web redirige a páginas de apuestas o farmacia, Google la marca como peligrosa, el hosting te avisa de que envía correo masivo, o aparecen archivos que nadie ha subido. Si te pasa, no entres en pánico, pero tampoco lo dejes para mañana.
Primera hora: contener
- Pon la web en mantenimiento o ponla fuera de línea si es posible. Cada hora activa puede infectar a tus visitantes.
- Cambia todas las contraseñas: panel de la web, hosting, FTP/SSH, base de datos y correo. Desde un equipo que sepas limpio.
- No borres nada todavía. Haz una copia del estado actual: sirve para averiguar qué ha pasado.
Primeras horas: entender
- Revisa usuarios nuevos con permisos de administrador que no reconozcas.
- Busca archivos modificados recientemente y código ofuscado en carpetas donde no debería haber código.
- Pregunta al hosting si hay registros de acceso que muestren cómo entraron.
Después: limpiar bien (no “a medias”)
Un error muy común es quitar solo lo visible. Los atacantes dejan puertas traseras para volver a entrar. Limpiar de verdad significa restaurar desde una copia anterior al ataque, actualizar todo (PHP, CMS, plugins) y cerrar el fallo por el que entraron. Si no se sabe cuál fue, la web volverá a caer.
Y legalmente
Si en tu web hay datos personales (clientes, pedidos, formularios) y han podido quedar expuestos, puede haber obligación de notificar a la autoridad de protección de datos en un plazo corto. Conviene consultarlo cuanto antes y no tomar la decisión a ciegas.
Lo que habría ayudado
Copias que se prueban, actualizaciones al día y alguien mirando el servidor. Es lo menos vistoso de la informática y lo que más dinero ahorra.
En Bytechip hacemos limpiezas de webs infectadas y, sobre todo, prevención para que no haya que llegar a esto.
¿Quieres que lo revisemos por ti? Cuéntanos tu caso desde el formulario de contacto y lo vemos contigo, sin compromiso.